Al Andalus II: Los visigodos.

Origen de los visigodos.

Para entender cómo los visigodos invadieron la península ibérica tenemos que remontarnos al año 370. Una nación nómada conocida como los hunos se unió y comenzó a avanzar hacia Europa desde las estepas de Asia. Aquel avance empujó a los pueblos bárbaros que se encontraban entre los hunos y el Imperio Romano, quienes buscaron refugio entre las fronteras del emperador Flavio Julio Valente, emperador del Imperio Romano de Oriente.

El emperador asentó a los pueblos bárbaros en Tracia, pero el enfrentamiento fue inevitable por la avaricia de los funcionarios del Imperio Romano. Los pueblos bárbaros se sublevaron y lucharon contra Flavio Julio Valente en la Batalla de Adrianápolis, en el 378. Como consecuencia de aquella batalla, el emperador murió. El nuevo emperador, Teodosio, firmó un tratado por el cual las tribus bárbaras pasaban a ser una nación independiente asentada en el valle danubiano.

Desde el 382 hasta el 395 hubo una relativa convivencia entre los visigodos y los romanos. Fue con Alarico, el rey de los visigodos, cuando el pacto se rompió para exigir más tierras, concediéndoles el Epiro y el Ilicum.

En el año 402 Alarico se enfrentó a las tropas de Honorio, el cual con 11 años tenía que ser tutelado por Estilicon. Alarico, vencido por los romanos, se retira dejando atrás a su familia, sus riquezas y sus asentamientos, saqueados por los vencedores. Seis años después, en el 408, Alarico vuelve a Roma dejando tras su paso una ciudad saqueada. Los esclavos fueron liberados y pasaron a formar parte del ejercito de Alarico.

Con la muerte de Alarico I, Ataúlfo fue nombrado rey de los visigodos. Este acabó con una conspiración que pretendía arrebatar a Honorio el poder. En agradecimiento por sus servicios, el emperador permitió la instalación de un reino independiente sobre Tolosa, Burdeos y Nabona, convirtiéndose en el primer imperio bárbaro dentro de la frontera.

Años más tarde, en el 507, los francos, otro pueblo de origen germano, derrotan a las tropas de Alarico II. Aquella derrota obligó al pueblo visigodo a marchar hacia un nuevo territorio: la península ibérica. Entre el 507 y el 554, la vida de los visigodos fue muy dura. La península estaba controlada por otros pueblos germanos. Durante aquellos años fueron tomando las ciudades más importantes como Barcinona, Tarracona, Dertosa, Emerita y Toletum. Con el territorio bajo control visigodo, se establece Toletum como la capital de reino en la península.

Con Leovigildo se sometió a los suevos y los wascones. Su objetivo era unir el territorio, y para ello quiso establecer como religión el cristianismo, pero fracasó. En el 586, con Recadero, el arrianismo se estableció como religión oficial.

La unidad territorial completa se produjo con Suitila, entre el 632 y el 634, el cual consiguió rendir a los wascones, a los suevos y a los bizantinos, dejando como herencia una península anexionada.

Invasiones germánicas
Estado del reino visigodo.

Encontramos que el reino visigodo se encuentra enfrentado entre sí. Socialmente la nobleza se halla enfrentada, ejerciendo unos privilegios feudales con los que oprimían al pueblo. El descontento con los visigodos caló en la mayor parte de la población de la península. La mayoría vivía en los latifundios o en las grandes villas de campo, explotados por los terratenientes locales. El estado de semiesclavitud se justificaba con la poca seguridad que había fuera de los latifundios por lo que era o servidumbre o muerte.

Por otro lado, el estado en las ciudades no era mucho mejor. Eran pequeñas, en comparación con la población que vivía en ellas, inseguras y sus habitantes vivían cargados de impuestos, motivo por el cual muchos acababan viviendo en el campo. Los judíos vivían en peor estado. Se encontraban sometidos a la violencia, obligados a convertirse o a pagar grandes sumas de dinero.

La economía sufría un grave retroceso debido a la ruralización y a la reducción de la economía monetaria. El trueque aumentó, por lo que la economía estaba desapareciendo en la península. Junto con ello, el exceso de impuestos paralizó la economía, de la cual solamente sobrevivían aquellas ciudades costeras que comerciaban con el Norte de África.

Conflicto político.

La debilidad política del reino visigodo era evidente. Había dos grandes bandos enfrentados, por un lado los seguidores de Witiza, quien se proclamó rey sin aprobación de la nobleza. Con su muerte, los nobles no aceptaron como heredero a su hijo Agila y apoyaron a Rodrigo como sucesor. Agila marcha destronado a África y entabla allí relaciones con los musulmanes, a quienes les informa de la situación política de la península. Ante aquella disputa, los musulmanes eran visto como un bando más dentro del ambiente político, por lo que Agila solicita ayuda para que fuesen en su ayuda y recuperar el trono. Los witizanos, por lo tanto, ayudarían como parte activa en la conquista de Spania.

One thought on “Al Andalus II: Los visigodos.

  • Reply Carlos 14 enero, 2019 at 2:05

    Hola.
    Si me permites una apreciación:
    Estaría bien añadir en el mapa una flecha de vándalos hacia Baleares, que si no queda ahí enmedio en incógnita.
    Saludos

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