Café imaginario con… Gustavo Adolfo Becquer.

[vc_row][vc_column][vc_column_text]   Comienza hoy la andadura de una nueva sección que me hacía ilusión empezar. Un café imaginario con…  es una sección dedicada a realizar entrevistas a autores que ya no están entre nosotros y a personajes de ficción. Las entrevistas son puramente objetivas y rigurosas, fieles a los datos de la vida y obra de cada autor o personaje. Para obrar el milagro hago uso de todos los materiales que se pueden encontrar a nuestra disposición, ya sea en archivos, bibliotecas o internet, intentando con ello hacer posible lo imposible.

   La principal intención de esta sección es dar a conocer la faceta más personal de los autores y acercarlos a cualquiera que esté interesado en conocer la vida y obra de los autores que hoy día nos inspiran.

   Me gustaría hacer partícipe a todas las personas que seguís Lector hablando a gritos  pudiendo proponer entrevistas o preguntas que os gustaría realizar a los autores y personajes. Sin más preámbulo, bienvenidos a esta nueva sección Un café imaginario con….

 

     LHG: Para estrenar esta sección tengo el gran placer de poder traeros desde lo desconocido a uno de los poetas más conocidos a nivel nacional, un autor que diciendo Poemas y Leyendas es como decir su nombre. Es para mí un placer poder entrevistar al poeta de las golondrinas, Don Gustavo Adolfo Bécquer. Muchas gracias por venir, es un honor poder hacer una entrevista a alguien de su talla literaria

    GAB: Exagera usted. En vida no tuve un peso relevante para mis contemporáneos. Sólo fui una persona normal, como cualquiera, pero la historia suele crear leyendas y las hace grandes.

    LHG: Pese a ello, usted es una inspiración para muchos escritores, es un espejo en el que muchos quieren verse reflejado. Su obra literaria es conocida en cualquier rincón de la península, no obstante quizás muchos no conozcan como fue la vida que hay tras el poeta. ¿Cómo fue su infancia?

    GAB Nací un 17 de febrero de 1836 en Sevilla, concretamente en el número 26 de la calle Conde de Barajas. Los primeros años de mi vida no tiene nada destacable, viví en un barrio típico andaluz. Cuando cumplí los cinco años de edad, la muerte llamó a las puertas de mi casa, llevándose consigo a mis padres, dejándome huérfano.

    LHG: ¿Cómo vivió usted aquello?

   GAB: Ya se lo puede imaginar, uno a ciertas edades no comprende ciertos aspectos de la vida, pero por suerte el tiempo jugó a mi favor y cicatrizó mejor la herida. Con 15 años hubiese sido más doloroso.

    LHG: ¿Qué ocurrió después? ¿Con quién vivió?

    GABEl tío de mi madre, Don juan de Vargas, nos adopto a una de mis hermanas y a mí. No nos adopto a todos pues en total éramos 8 hermanos y era demasiado para su economía.

    LHGEn la historia se han dado casos de escritores que su creatividad vino marca por un acontecimiento trágico, ¿a usted le sirvió de aliciente la muerte de sus padres para que naciese un deseo de expresarse y que este fuese a través de la escritura?

    GABAquello marcó mi vida, sin duda, pero no me empujó a entrar en el mundo creativo de los literatos, quizás algunos no sepan que mi ansias de aventuras me empujó a querer ingresar en el colegio de Mareantes de San Telmo. Deseaba ser navegante acompañando como seguridad a las flotas mercantiles en sus viajes a las Indias, mi afán de aventurero me empujo a ello.

    LHG: ¿Y qué ocurrió? Usted es famoso por su obra literaria, no por ser navegante.

   GAB:  El colegio se clausuró, en aquellos años, y como parece ser hoy día por lo poco que he podido ver de vuestro tiempo, España estaba en un periodo inestable y con el cambio político llegó el cierre, dejándome sin rumbo en la vida.

    LHG:  ¿Tras el cierre del colegio usted regreso junto con su tío Don Juan de Vargas?

     GABNo, mi madrina, Doña Manuela Monnehay me acogió en su casa. Para mi fue como una madre, es más, fue ella quien me inició en el mundo de los literatos pero dudo que, si supiese cual sería mi futuro, me iniciase en este mundo. Ello le causó gran pesar.

    LHG¿Por qué le causó pesar?

   GAB:  Mi afán de buscar aventuras literarias y artísticas me llevaron a lo que era mi idílica Madrid, y cuando ella se enteró se llevó las manos a la cabeza, no le exagero si le digo que me comparó con un famoso hidalgo manchego, ella consideró mi decisión quijotesca, y realmente lo era, me enfrenté a molinos pensando que eran gigantes. Ella lloró y me suplicó que no me fuese. Pese a se reacción creo que en el fondo ella sabía que si me quedaba en mi Sevilla natal sería como vivir en una prisión oprimiendo mi ansia creativa.

    LHGAntes ha dicho que su viaje fue quijotesco debido a que se enfrentó a molinos pensando que eran gigantes, ¿a qué se refiere?

    GABMis molinos eran Madrid. Cuando pensaba en Madrid me la imaginaba una ciudad llena de luz, el lugar en donde los cambios políticos se producían, pero la realidad eliminó de mi mente mi idílica Madrid. Los pocos años felices que tuve los pasé en Sevilla. 

    LHG: ¿Qué significó para usted residir en Madrid?

    GABSignificó chocar con la realidad. Allí residí en la calle de la Paz, una simpática matrona, doña Soledad,  paisana mía, me acogió de manera desinteresada, no tenía que pagarle un alquiler, pero por mucha que fuese la ayuda que me ofreció doña Soledad no era suficiente y tenía que ganar dinero para mantenerme en la gran ciudad. Trabajé traduciendo folletines, tuve que escribir obras y zarzuelas vergonzantes bajo el nombre de Adolfo Rodríguez.

    LHG: ¿Por qué uso como seudónimo Adolfo Rodríguez?

   GABEl nombre es una mezcla del nombre de mi amigo Rodríguez Correa y mi propio nombre.

    LHG¿Fue importante en subida Rodríguez Correa?

   GABMuy importante, Madrid no fue una ciudad fácil, y tanto él como mi hermano me dieron aliento para seguir adelante.

    LHG¿Se sintió solo en Madrid?

   GABHe vivido con gente que me ha apoyado, pero mi vida ha sido crear, mi afán por crear historias fue lo que me hacía seguir cada día, creaba historias y el creador nunca está solo.

    LHG¿Cuál ha sido el trabajo del que más orgulloso ha estado? Sus Rimas y Leyendas son las más conocidas, pero ¿Cuál fue el proyecto más importante?

    GAB: Mi obsesión fue Historia de los templos de España, fue la obra más ambiciosa que tuve.

    LHG: Antes me ha hablado sobre la soledad, ¿usted vivió solo?¿No estuvo casado?

   GABSi, estuve casado con Casta Esteban y tuve tres hijos con ella, pero con ella no encontré la felicidad, fueron muchos los que no entendían mi matrimonio con Casta Esteban, y quizás yo tampoco lo entendía, pero aquella decisión fue tomada de manera precipitada, tenía miedo a la soledad, pero incluso estando rodeado de gente se puede estar solo.

    LHG: ¿Y todos los poemas de amor que escribiste? ¿No estaban inspirados en nadie en especial?

  GAB:  Amores imposibles fueron mis musas, para algunos poemas me inspiré en Josefina Espín, en otros me inspiraba en mi mujer platónica.

    LHG:  No le queremos robar más tiempo. Ha sido un placer tenerlo en Un café imaginario con…. Si tuviese que darle un consejo a la generación de hoy día ¿Cuál sería?

   GABLes diría que observen el mundo a través del prisma de la poesía. Lo banal pasa a ser bello y trascendente.

    Sabemos que se tiene que ir, y le agradecemos que haya pasado a contarnos un poco sobre su vida. Siempre será un honor volver a recibir al poeta de las golondrinas en nuestro humilde espacio literario.

 

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