Epitafios y escritores

   Una de las capacidades más admirables que tienen los buenos escritores es su capacidad de sintetizar una idea en una sola frase, y con esas pocas palabras decir mucho. La historia de la literatura ha dado grandes escritores, y cada uno de ellos nos ha legado una frase. Esa famosa frase a la que todos recurrimos diciendo «Como dijo…». Pero hoy no vamos a hablar sobre aquellas citas que nos dejaron esos autores en vida, sino las citas que nos dejaron en muerte, sus epitafios.

   Epitafios… ¿Hay algo más poético que un epitafio de un escritor? Aquellos amantes de la literatura que han decidido visitar la tumba de su autor favorito se habrán admirado al contemplar lo que dejó escrito en su lápida. En sus lápidas nos dejaron escrito, nunca mejor dicho, frases lapidarias, que no dejan indiferente a nadie.

   Así pues, hemos querido recopilar aquellos epitafios que nos han llamado más la atención:

   Dorothy Parker fue una mujer provocadora, sarcástica en sus críticas literarias y teatrales, y llevo el sarcasmo hasta sus últimos momentos. Su epitafio fue un irónico juego, disculpándose por sus cenizas.

«Excuse my dust.»

«Disculpen el polvo»

   No podía ser otra la frase que apareciese en la lápida del maestro. Poético hasta el final, sencillo y sin florituras. Su epitafio dice así:

«Quoth the Raven Nevermore»

«Dijo el cuervo: nunca más.»

   En sus poemas como No era la muerte, Morí por la belleza, o Sentí un funeral en mi cerebro, podemos ver que estuvo obsesionada con la muerte. En su epitafio refleja su predilección de forma sencilla y escueta.

«Called back»

«Me llaman»

   El escritor y dramaturgo madrileño fue el máximo exponente del Teatro de lo absurdo. Con 50 años de edad falleció víctima de un cancer. Sus últimos días los paso olvidado por sus amigos y totalmente arruinado. Es quizás por eso que en su lápida podemos leer:

“Si buscáis los elogios máximos, moríos.”

Genio y figura hasta la sepultura. Moliére no podía irse de otra forma que haciendo reír a sus espectadores. Su epitafio es un canto a la alegría. Todos aquellos que visitan su tumba no lloran, sonríen. Su epitafio dice así:

«Aquí yace Molière el rey de los actores.

En estos momentos hace de muerto,

 y de verdad que lo hace bien»

Este epitafio es uno de los más emocionantes que he leído. Su historia es un tanto curiosa. Se pensó que ese verso pertenecía a una obra esotérica llamada Bhagavad Gita, pero tras relazicar una búsqueda exaustiva, se dieron cuenta de que era un error ya que pertenecían a la obra  Monkey, escrita por Wu Ch’Eng-Enn a mediados del siglo XVI. Su epitafio dice así:

«Even amidst fierce flames

the golden lotus can be planted.»

«Incluso en medio de las llamas feroces

se puede plantar loto dorado»

   Como muchos autores, tuvo su fuente de inspiración. Para Vicente Huidobro su principal fuente fue los paisajes verdes y el mar. Fue un enamorado del mar y siempre disfrutó de su imponencia, y como no podía ser de otra manera, sus familiares pusieron en su epitafio:

«Aquí yace el poeta Vicente Huidobro.

Abrid la tumba. Al fondo de esta tumba se ve el mar».

   La muerte de Virginia Woolf fue dramática. Sumergió su cuerpo en el rio con los bolsillos llenos de piedras para que no pudiese salir a flote. Es quizás por eso que en su epitafio podemos leer:

«Death is the enemy. Against you I will fling myself,

unvanquished and unyielding, oh Death! The waves broke on the shore.»

«La muerte es el enemigo. ¡Contra ti me lanzaré,

entera e invicta, oh Muerte! Las olas rompían en la orilla.»

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