La poesía árabe clásica. (1)

 La aptitud poética fue considerada en el mundo árabe clásico como un don natural. Ello hizo de la poesía árabe en época preislámica, en el siglo V, hasta el siglo XIX, el género literario por antonomasia.

   Los testimonios medievales afirmaron que la poesía era para los árabes un registro, una forma de archivar su conocimiento. En la época de la colonización los árabes conocieron nuevos géneros literarios como el teatro y la novela.

   La poesía en el mundo árabe fue un instrumento de aprendizaje del conocimiento general. No sólo se enfocaba a las disciplinas filológicas, como la lexicología o la gramática, sino que también abarcaba la Historia, las disciplinas filosóficas y el estudio geográfico.

   Es por ello que no debe resultar extraño cuando estamos ante un texto medieval árabe verlo escrito en verso. En muchas ocasiones se atribuye la autoría de estos versos a la mitología islámica y vemos cómo un dīwān puede ser atribuido a ‘Alī ibn Abī Ṭālib, el yerno del profeta, el último de los cuatro califas ortodoxos, al rāšidūn, y cuyos seguidores dieron nombre a un grupo dentro del Islam, la šī’a; o también podemos ver versos atribuidos al primer hombre que existió según la mitología islámica y cristiana, como es Adán.

   La poesía árabe tiene su origen en la época preislámica, sigo V hasta principios del siglo VII. Este periodo árabe es conocido como la Ȳahiliyya, que significa “ignorancia” o “barbarie”. Se denominó así porque en aquella época la doctrina islámica no había sido revelada.

   En la época de la Ȳahiliyya se pensaba que el poeta estaba dotado de un poder sobrenatural y que la magia manaba de sus palabras. Por este motivo se denomina anšada, que significa “murmurar conjuros” o “recitar”. Al poeta se lo equiparaba al adivino. Tanto el poeta como el adivino estaban inspirados por los Yins, genios del desierto, y se les consultaba antes de marchar a una guerra o realizar una expedición. A ello hay que añadir que el poeta ejercía la función de portavoz de su tribu. Defendía el honor con sus versos.

   En el siglo VI los árabes tenían una cultura poética muy consolidada y su poesía era de una gran complejidad prosódica, así que es de suponer que contaban con unos antecedentes que hoy en día desconocemos.  La poesía se usaba así mismo como un arma en las justas que se desarrollaban en celebraciones, en los meses sagrados, en las ferias comerciales, destacando la feria de ʿUkāẓ, cerca de la Meca, que se celebraba coincidiendo con los ritos de circunvalación a la Ka’aba. El rito de la Ka’aba es preislámico, en el templo, velado por velos negros, se esconde la piedra sagrada que los árabes veneraban desde antes de la llegada del profeta. El profeta, como político que era, tuvo el buen criterio de incorporar el rito al Islam como un elemento que anexionador.

   En la feria celebrada en la Meca los poetas se batían en duelos con sus versos para alcanzar el premio. Los poemas ganadores recibían el nombre de mu’allaqāt, “colgadas”, pues los poemas ganadores, según la tradición literaria, se colgaban en los velos del templo de la Ka’aba, escritos en letras de oro, por ello reciben también el nombre de mudahhabat, “doradas”.

   A nuestros días han llegado varias poemas gracias a una antología poética que recoge a siete autores de mu’allaqāt: Imru’l-Qays, Tarafa, Zuhayr, Labīd, ‘Amr ibn Kultūm, ‘Antara y ibn Hilliza.

   Muchos poemas se han perdido ya que la poesía árabe se transmitía de forma oral. Cada poeta tenía un discípulo que aprendía los poemas de memoria. Así aprendía la poesía hasta que adquiría la capacidad del poeta y podía partir por sí mismo, convirtiéndose en poeta. Así se establecían cadenas de transmisión poéticas. Así el poeta tenía que entrenar el oído y la memoria, cuantos más poemas aprendiese mejor poeta sería. En ese sentido, el poeta árabe no nace, se hace.

   La poesía de estos poetas reflejaba con fidelidad su entorno, era realista y su misión era la misma que la de un pintor, mostrar a través de su arte la realidad. Esta poesía estaría profundamente marcada por el nomadismo, el pillaje, la guerra, el honor y el binomio del bien y el mal.

   Todos los poemas de la época preislámica forjarían el prototipo de la poesía por excelencia, denominada en árabe qasīda. Alcanzó tal idealización la estructura poética que hasta nuestros días se mantuvo incorrupta.

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