La RAE, otra vez

Las hordas atacan de nuevo. Es insólita la reacción de un sector de los hispanohablantes ante cualquier publicación o comentario de la RAE. En el artículo «La RAE lo ha vuelto a hacer» ya expliqué cuáles son los criterios a la hora de registrar, que no es lo mismo que aceptar, una palabra en el diccionario.

Con la reciente publicación del Libro de estilo de la lengua española, la polémica entre la RAE y el discurso políticamente correcto volvió a la primera plana.

«Feminazi» y «machirulo»

Un titular decía así: «La RAE defiende la palabra feminazi y las redes arden ante la polémica». Este hecho era absolutamente falso. La RAE no se posiciona en una postura ideológica, ni tampoco acepta palabras y rechaza otras. ¿Por qué diría esto el artículo? Por un tweet del perfil de la RAE en Twitter: 

Los usuarios de la red social interpretaron en aquel tweet que la RAE defendía la palabra por haber dado información. Como bien dijeron en su perfil, la RAE aporta información sobre las palabras que les consultan, estén o no registradas en la DLE. Y en el caso de «feminazi», no está en DLE.

En el caso de la palabra «machirulo» es un neologísmo formado por «macho» y «chulo». Al igual que «feminazi, aunque la RAE aporte información en sus consultas sobre estas palabras, no están registradas en el DLE.

Alumnos, alumnas, alumn@s, alumnes, alumnxs

El género masculino, al no estar marcado, puede abarcar el femenino en algunos contextos. Por ese motivo el masculino puede emplearse para referirse a ambos sexos. Es importante en este punto no confundir genero con sexo. El género es la propiedad de los sustantivos y de los pronombres por la cual se clasifican en masculino, femenino o neutros; por otro lado, el sexo es la condición orgánica de un ser vivo.

En el caso del uso de la arroba, la e o la x para referirse a los dos sexos, no se considera válido. Son unos recursos que contradicen las reglas gráficas y morfológicas del español, por lo que su invalidez no se debe a un factor ideológico.

Si el desdoblamiento se considera indispensable se puede usar la barra o el paréntesis: alumnos/as, alumnos (as).

Gracias a la lucha por alcanzar la igualdad entre mujeres y hombres, la realidad es otra. La RAE es consciente de esta nueva realidad y por ello consideran que las profesiones, antiguamente realizadas por los hombres, tengan su género en femenino: Abogada, médica, bombera, árbitra, música, notaria, química, diputada, ingeniera, ministra.

Criterio de la RAE

El DLE no puede regirse en ningún caso por criterios de corrección política. Sistemáticamente la RAE recibe críticas sin fundamento por «aceptar» palabras. Quien hace esas críticas no entiende cuál es la labor del DLE. Hay que tener en cuenta que su carácter es normativo y descriptivo. El DLE no es una lista de palabras que pueden decirse, sino que registra los distintos usos que los hablantes hacen de ellas, independientemente de si gusta o si es políticamente correcto.

Cuando se dice que la RAE ha admitido una palabra, se está cometiendo un error mayúsculo. La RAE no admite palabras, sino que las incorpora, las incluye o registra; que no es lo mismo. ¿Cuál es el criterio? El uso de los hablantes. Si la RAE aprecia que una palabra está siendo usada por un numero considerable de hablantes, su misión es incluir la acepción en el diccionario. Cuando la RAE definió «sexo débil» como «conjunto de las mujeres» no lo hizo porque lo considerase así, sino porque los hablantes, sobre todo los escritores en la literatura del siglo XIX, usaban «sexo débil» de esa forma.

El DLE no es un diccionario del bien y del mal, sino un reflejo de la realidad lingüística de los hablantes. Criticar a la RAE es criticar a un espejo por reflejar una imagen que no gusta.

2 thoughts on “La RAE, otra vez

  • Reply Sofia 2 diciembre, 2018 at 11:50

    ¡Súper bien explicado! Es verdad que es importante adaptar la lengua a las necesidades sociales, pero eso se da desde dentro, desde la propia sociedad, y no desde el diccionario. Que un diccionario recoja una palabra no quiere decir que la defienda, y no puede ser tan difícil de entender cuando la palabra RACISMO debe de llevar en él miles de años y nadie se ha llevado las manos a la cabeza.

    Pasa lo mismo con las “toballas”, “cocretas”, etc. Pero estas cosas son, en cualquier caso, sensacionalismo lingüístico, si se le puede llamar así.

    Bravo por decir las cosas como son 🙂

    • Reply admin 3 diciembre, 2018 at 8:47

      ¡Muchas gracias por tu comentario!

      Me preocupaba no explicarme bien o dar un mensaje equivocado. Creo que es importante explicar bien como funciona la RAE y el DLE. Si queremos ser una sociedad más justa tenemos que cambiarnos a nosotros mismos, no señalar y juzgar a la RAE, que al fin y al cabo ellos registran el lenguaje tal y como lo usamos.

      ¡Un saludo y un fuerte abrazo!

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