• Gibran Jalil Gibran – La voz del maestro.

    Gibran Khalil Gibra, La voz del maestro.  Editorial EDAF, Madrid, 1992, 128 Pp.

       Gibran Khalil Gibran es una de esas personas que nace con tinta en vez de sangre en las venas y capaz de materializar su mundo interior con palabras en el mundo real. Su vida es un cúmulo de idas y venidas desde su tierra natal, Líbano, hasta la Europa burguesa, siendo su vida una amalgama de eventualidades, no obstante lo que ocupa en este caso es su obra La voz del maestro.

       En la obra, como ha hecho en cada una de sus obras, hace una simbiosis entre realidad y metafísica, trivialidad y filosofía, entretenimiento y enseñanza. En cada capítulo, a través del discípulo del maestro, muestra una enseñanza que es útil a efectos prácticos.

       La voz del maestro es la historia de un un maestro y su discípulo y cómo este muestra nuevas vías de conocimiento a su discípulo. En la obra se presenta al maestro como una persona superior a los demás pero humana, con sentimientos encontrados.

    Pensamientos y meditaciones 

    La vida nos lleva de un lugar a otro; el Destino nos traslada de un punto a otro. Y nosotros, conducidos en vilo por estos dos gemelos, escuchamos voces temerosas y sólo vemos lo que se interpone como obstáculo en nuestro camino.La Belleza se nos revela sentada en trono de gloria;pero nosotros nos acercamos a ella en nombre de la Lujuria,la despojamos de su corona de pureza y manchamos su vestidura con nuestra perversidad.

    El Amor pasa junto a nosotros con un manto de mansedumbre; pero nosotros huimos de él por temor, o nos escondemos en las tinieblas; o también lo seguimos para hacer el mal en su nombre. Hasta el hombre más sabio se inclina ante el peso imponente del Amor; pero en verdad es tan liviano como la brisa juguetona del Líbano. La Libertad nos invita a su mesa para que participemos de sus sabrosos manjares y de su generoso vino; pero, cuando nos sentamos a ella, comemos vorazmente y nos atragantamos.

    La Naturaleza extiende hacia nosotros sus brazos acogedores y nos invita a gozar de su belleza; pero nosotros tenemos miedo a su silencio y nos abalanzamos a las ciudades populosas, para cobijarnos en ellas cual ovejas que huyen del lobo feroz. La Verdad nos visita, atraída por la risa alborozada e inocente de un niño, o por el beso de un ser querido; pero casi todos nosotros le cerramos las puertas del afecto y la tratamos como si fuese un enemigo. El corazón humano implora ayuda; el alma humana

  • Charles Dickens – Canción de Navidad.

    Creo que si digo Charles Dickens no hace falta ni hacer una carta de presentación, y si digo Canción de Navidad todo el mundo sabe a que me refiero. Es una obra que ha sido llevada a cine por infinidad de adaptaciones, ya sea la hecha por Disney o la reciente de animación en la que aparece Jim Carrey, o las representaciones que se han hecho en la radio, en el teatro, etc.. Es una obra internacionalmente conocida y por ello no voy a hablar sobre la obra sino sobre lo que ha sido para mi leerla. No exagero si digo que desde hace 14 años tengo por tradición leerla en estas fechas y nuca me he cansado de leerla, es una obra que sin tener chimenea te calienta en las noches más frías y esta historia me ha acompañado desde mi infancia ya que antes de leer el libro vi la adaptación de Disney. 
       Charles Dickens, en su primera edición escribió lo siguiente:
    He pretendido que, en este relato
    fantástico, los espectros nazcan de una 
    Idea que no ponga malhumorados a los
    lectores consigo mismos, ni con otras
    personas, ni con la época navideña, ni
    conmigo. Desearía que este libro
    hechizase amablemente sus hogares y que
    nadie quisiera abandonar su lectura.
    Su fiel amigo y servidor,
    Charles Dickens. Diciembre, 1843
    Canción de Navidad
     
       La historia de un personaje como Mr Scrooge es un canto al espíritu navideño, el hecho de cómo la persona más amargada puede cambiarse a sí mismo y su entorno a mejor, y nunca es tarde si la dicha es buena. 
       No podría recomendar una lectura mejor para esta época del año, apta para los muy jóvenes y para aquellos que son menos jóvenes y quieran sentir la inocencia de un niño en Navidad, también.
    «Estás encadenado», dijo Scrooge tembloroso.
    «Cuéntame por qué».
    «Arrastro la cadena que en vida me forjé»,
    repuso el fantasma. «Yo la hice, eslabón a
    eslabón, yarda a yarda; por mi propia voluntad
    me la ceñí y por mi propia voluntad la llevo.
    ¿Te resulta extraño el modelo?»
    Scrooge cada vez temblaba más.
    «¿O ya conoces», prosiguió el fantasma, «el
    peso y la longitud de la apretada espiral que
    tú mismo arrastras? Hace siete Navidades ya
    era tan pesada y tan larga como ésta. Desde
    entonces, has trabajado en ella aún más.
    ¡Tienes una cadena impresionante!» 
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