• Un gallo y un pavo

       Un gallo y un pavo corrieron por Granada en 1928. Muchos granadinos en 1970 aún se acordaban del revuelo que causaron estos dos “animales” en la Granada de Lorca. Federico por aquel entonces ya vivía en Madrid sin dejar de visitar y pasar períodos en su Granada. Fue en uno de sus regresos cuando, junto con un grupo de jóvenes granadinos, fundó una revista en la que se pudiera defender las ideas artísticas más revolucionarias que en otros países ya se habían asentado.Leer más

  • Homenaje Falangista a Lorca

       Homenaje Falangista a Lorca

       En los medios franquistas el 11 de marzo de 1937 se rompió un largo silencio. Hasta la fecha ningún medio de los nacionalistas se pronunció acerca del asesinato de Federico García Lorca, hasta que un día el diario Unidad, de ideología fascista, publicaba un homenaje a Lorca. El título fue «A la España Imperial le han asesinado a su mejor poetaLeer más

  • Siete curiosidades de Charles Dickens

    Siete curiosidades de Charles Dickens

       Con la obra de Charles Dickens tengo una relación especial. Desde hace muchos años tengo por tradición leerme todas las navidades Canción de Navidad, y con Historia de dos ciudades he vivido una de las mayores experiencias literarias de mi vida. Una obra completa donde muestra lo mejor y lo peor del ser humano y el final de la obra lo considero una auténtica obra maestra. Para mi, sin ninguna duda, el final de Historia de dos ciudades es el mejor que he leído nunca. Un 9 de junio Charles Dickens murió y en este 9 de junio os quiero acercar al escritor con siete curiosidades sobre él.Leer más

  • Rectificación de la República

      Discurso pronunciado por José Ortega y Gasset el 8 de Diciembre de 1931 titulado «Rectificación de la República», en el cine La Ópera.

       Señoras, señores: En estos días, con la aprobación del texto constitucional y la elección de Presidente, queda establecida jurídicamente la República española. Tenemos ya un cauce legal por donde pueda fluir fecundamente nuestra vida colectiva; tenemos ya bajo nuestras planteas un suelo de Derecho donde hincar los talones e iniciar la marcha histórica. Termina, pues, en estos días el primer acto de la implantación de la forma republicana en nuestra vieja, en nuestra viejísima España. No es el momento excelente. (Se promueveLeer más

  • El torero y el filósofo

    Tiene que haber gente pa tó

       Quién no ha escuchado o dicho alguna vez la frase «Hay gente pa tó». Uno podría pensar que esta es una frase más, víctima del tiempo y de la cultura popular, pero no. Detrás de esta oración hay una historia y tiene como protagonistas a dos personas, el torero Rafael Gallo y el filósofo José Ortega y Gasset.

     

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  • La historia de la Ñ.

        ¿Alguna vez te has preguntado cuál es la historia de la Ñ? Para encontrar el origen de esta grafía tan característica de nuestra lengua tenemos que remontarnos a la Edad Media. En alguna ocasión he podido leer que en algún foro se afirmaba que la eñe provenía directamente del latín, pero es un error. Para comprender el origen de nuestra grafía tenemos que tener en cuenta dos aspectos: el precio del pergamino y el costo del trabajo del copista.

       En el siglo XII el percamenarius era el encargado de transformar la piel del animal en un material limpio y blanco. A comienzos del año 822, Adelardo, abad de Corbie, creó el oficio de percamenarius, y este oficio se extendió durante toda la Edad Media. El siglo XII, época en donde nacería la eñe, había un fabricante de pergaminos en Regensburg. No fue un oficio muy extendido y la preparación del pergamino era un proceso muy lento y harto complicado. A ello hay que añadirle que el elevado precio por el proceso de elaboración y la escasez de materia prima hicieron que el precio del pergamino fuese muy elevado llegando a costar hasta 3 sueldos por pieza de pergamino.

        Otra cosa a tener en cuenta es el tiempo. Para llegar a ser copista el oficio se enseñaba desde que los monjes eran  pequeños y fue una labor muy dura y repetitiva. Un copista experimentado de media podía escribir entre 2 o 3 pergaminos por día (entiéndase pergamino como un fólio). Una obra literaria común podía conllevar 3 o 4 meses de trabajo, y copiar la Biblia podía llevar casi un año de trabajo.

        Es por ello que los copistas no disponían de todos los pergaminos que quisiesen por lo que era muy frecuente en los monasterios abreviar las palabras para ahorrar espacio. De esta manera la grafía -nn- pasó a escribirse con una sola n y una corona llamada virgulilla (annus = añus). Así surgió la ñ, la letra más característica de nuestro idioma, una grafía que trataba de representar un sonido inexistente en latín.

        Cabe tener en cuenta que la Ñ no es una grafía exclusiva de España ya que está presente en muchos alfabetos como en el asturiano, aymara, gallego, euskera, extremeño, chamorro, mapuche, filipino, quechua, guaraní, otomí, mixteco, papiamento, tagalo, tártaro de Crimea, y zapoteco.

    Cinco datos curiosos sobre la Ñ:

    • Según algunas fuentes la Ñ aparece por primera vez en la historia en un libro de autor anónimo llamado «La Gran Conquista», una crónica novelesca que narra la conquista de Jerusalén durante la primera cruzada.
    • Antonio Nebrija incorporó la Ñ en la gramática de 1492, pero no fue hasta 1803 cuando la RAE la incorporó de forma oficial al diccionario.
    • Hay más de 17.800 palabras en castellano que contienen la letra Ñ.
    • En 1991 hubo una gran polémica entre la RAE y el mundo de la informática. Los teclados que se fabricaban no contenían la letra Ñ y la RAE lo consideró un grave atentado contra la lengua.
    • En latinoamérica, escritores como Gabriel García Márquez y María Elena Walsh defendieron la eñe contra los anglicanismos: «¡No nos dejemos arrebatar la eñe! Ya nos han birlado los signos de apertura de interrogación y admiración. Ya nos redujeron hasta el apócope… Sigamos siendo dueños de algo que nos pertenece, esa letra con caperuza, algo muy pequeño […] La supervivencia de esta letra nos atañe, sin distinción de sexos, credos ni programas de software […] Luchemos para no añadir más leña a la hoguera donde se debate nuestro discriminado signo […] La eñe es gente»