• Al Andalus II: Los visigodos.

    Origen de los visigodos.

    Para entender cómo los visigodos invadieron la península ibérica tenemos que remontarnos al año 370. Una nación nómada conocida como los hunos se unió y comenzó a avanzar hacia Europa desde las estepas de Asia. Aquel avance empujó a los pueblos bárbaros que se encontraban entre los hunos y el Imperio Romano, quienes buscaron refugio entre las fronteras del emperador Flavio Julio Valente, emperador del Imperio Romano de Oriente.

    Leer más
  • Me tomaré un café en Huesca

    La historia de la Guerra Civil Española es la historia de aquellos que la vivieron. Muchas son las historias que hay detrás de las personas que les tocó vivir el horror de una guerra fratricida, y el eco de una de esas historias resuena repitiendo: «Si alguna vez regreso a España, me tomaré un café en Huesca».

    Leer más
  • Origen de las palabras

    [vc_row][vc_column][vc_column_text]

       A quién no le ha pasado un día como otro cualquiera que, mientras conversamos con alguna persona, al soltar una palabra, acabas preguntándote qué se esconde tras ella. Muchas veces encontramos términos que, aunque conocemos su significado, desconocemos su historia, y son muchas las veces en las que la historia resulta más interesante que el significado. Si investigamos un poco la historia que hay tras la palabra, encontramos que su origen es maravilloso, aterrador, impactante o cómico. Conocer el origen de las palabras nos ayuda a comprender más nuestro idioma, y nos facilita una mayor comprensión lectora, además de permitirnos no usar de forma gratuita términos donde nos corresponde.

    [/vc_column_text][vc_column_text]

    Diezmar

       Es un término que sólo lo encontramos en un contexto concreto. Cuando leemos noticias sobre conflictos bélicos, novelas históricas basadas en una guerra o libros de historia, vemos que es común que aparezca. Su historia es aterradora, y para conocerla tenemos que viajar a la Antigua Roma.

       Bienvenido al contexto histórico de la Primera Guerra Púnica contra las tropas cartaginesas. Fueron unos años muy duros y las batallas eran feroces. En ocasiones se daba el caso de una legión que en la batalla huían o abandonaban el ejército. Cuando esto ocurría se aplicaba un castigo ejemplar: la decimatio. Este castigo era de los más duros que se podía aplicar y consistía en dividir a la legión en grupos de diez y, mediante sorteo, se escogía a uno. El desgraciado debía ser apaleado hasta la muerte por los otros nueve. Juan Zonaras, historiador bizantino decía así: «una vez que los soldados han cometido una falta grave, su jefe los reparte en grupos de diez, tomando un soldado de casa grupo, mediante sorteo, y éste es condenado a muerte a manos de sus propios compañeros»

    [/vc_column_text][vc_column_text]Cuarentena

       Échate a temblar si escuchas esa palabra, nunca trae nada bueno, y con razón. Esta palabra nos recuerda un pasado oscuro de la historia europea, un viejo fantasma con nombre que se llevó entre el 30% y 60% de la población de Europa en el siglo XIII y XIV. A este fantasma se le conoció como la Peste Negra. Las medidas que se tomaron para aislar los brotes de la plaga fueron muy ineficientes. Fue en Venecia donde comenzó a aplicarse una medida, la cuarentena. Solía ocurrir que las embarcaciones que venían de otros países trajesen a alguien contagiado por la Peste Negra y en Venecia, para asegurarse de que no se propagase se estableció un periodo de cuarenta días en donde los tripulantes de la embarcación tenían que estar aislados. ¿Y por qué cuarenta días? El número viene del mundo de la fe y no de la ciencia. La Biblia dice que Jesús pasó cuarenta días en el desierto, en donde fue tentado por el diablo, y de ahí se tomó que los cuarenta días.

    [/vc_column_text][vc_column_text]Gueto

       Una de las costumbres más extendidas en la comunidad de los judíos en el pasado era la de aislarse libremente en un barrio de la ciudad. De esta manera conseguían mantener unida la comunidad, practicar el culto y mantener sus costumbres bajo el amparo de la comunidad. Con los años del triunfo del cristianismo, el aislamiento pasó de ser libre a ser obligatorio. Estos barrios, dependiendo de dónde viviesen, recibían un nombre diferente, por ejemplo en España eran las juderías, en Alemania los judengassen y en el mundo árabe mellah.

       En el siglo XV, los judíos comenzaron a desplazarse a Italia. En Venecia, donde hubo una gran concentración, las autoridades venecianas los relegaron a vivir en la parte más vieja de la ciudad, conocida como borguetto, que en italiano significa pequeño barrio.

    [/vc_column_text][vc_column_text]Olé

       ¿Puede haber algo más español que la palabra olé? No sólo se escucha en los toros, sino también en partidos de futbol, en bailes y canciones. Su uso es muy extendido y es la firma de España, pero si comparamos su morfología no se parece a ninguna palabra de lengua romance. ¿De dónde viene entonces? Para descubrir su origen tenemos que remontarnos a Al Andalus. Esta fue una época de esplendor en todos los sentidos, gracias a este periodo hoy en día contamos con más de cuatro mil palabras de origen árabe en nuestro idioma, y una de ellas es olé. Esta palabra proviene de Allah, Dios en árabe, y en aquellos días se usaba cuando alguien destacaba en una disciplina artística pues estaba extendida la creencia de que en su perfección del arte se veía a Dios.

    [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

  • El día que Hemingway mató a su gato

    Quienes conocen la figura del afamo escritor americano Ernest Hemingway sabrán que fue un amante absoluto de los gatos. Es muy común encontrar fotos antiguas del escritor posando junto con sus gatos. En Cayo Hueso, lo que fue su hogar, vivía junto con una veintena de gatos que habrían descendido de su primer gato, Snowball, un regalo de un capitán de barco en 1930. Su gato contaba con una particularidad, en sus patas tenía seis dedos, y lo puedes comprobar. Si vistas la casa museo de Hemingway podrás ver que algunos de los gatos que viven allí, casi medio centenar, comparten la misma mutación genética que Snowball.

    ¿Cómo era posible pues que alguien tan amante de los animales pudiese disparar, como él decía, a una «fábrica de ronroneo» y «esponjas de amor»? Lo explica en una carta que envió a Gianfranco Ivancich, un veneciano que conoció en 1949:

    ¿Cómo era posible pues que alguien tan amante de los animales pudiese disparar, como él decía, a una «fábrica de ronroneo» y «esponjas de amor»? Lo explica en una carta que envió a Gianfranco Ivancich, un veneciano que conoció en 1949:

    «Querido Gianfranco:

    Justo cuando acabé de escribirte y mientras ponía la carta en el sobre Mary bajó de la Torre y dijo: “algo horrible le ha pasado a Willie”. Salí y encontré a Willie con sus dos patas derechas rotas: una por la cadera y la otra por debajo de la rodilla. Un coche debió de haberle pasado por encima o alguien lo había golpeado con un palo. Había vuelto a casa sobre las patas de un solo lado. Era una fractura múltiple con mucha suciedad en la herida y fragmentos sobresaliendo. Pero él ronroneaba y parecía seguro de que yo podría solucionarlo.

    Hice que René trajera un bol de leche para él y René lo sostuvo y lo acarició para que Willie estuviera bebiendo leche mientras yo le disparaba en la cabeza. No creo que sufriera y los nervios habían sido machacados así que las piernas no habían empezado a dolerle realmente. Monstruo quiso dispararle por mí, pero no podía delegar la responsabilidad o dejar una posibilidad de que Will supiera que alguien iba a matarlo.

    He tenido que disparar a gente, pero nunca a nadie que hubiera conocido y querido durante once años. Ni tampoco a nadie que ronroneara con dos piernas rotas».

  • Ahmad ibn Fadlan

    Estimado lector, quiero que juntos hagamos un ejercicio de imaginación. La historia que te voy a contar se remonta a un tiempo en donde los confines del mundo eran custodiados por serpientes marinas que amenazaban con engullir y arrastrar a las profundidades del mar a los marinos que desafiaban los límites de lo desconocido. Una época en donde viajar era una aventura de la que podías salir vivo y tener una gran historia que contar, o muerto por las amenazas que podía uno encontrarse en el camino: asaltadores, bestias, guerras, enfermedades o inclemencias temporales.

    Leer más
  • error: Content is protected !!