Siete curiosidades de Charles Dickens

 Con la obra de Charles Dickens tengo una relación especial. Desde hace muchos años tengo por tradición leerme todas las navidades Canción de Navidad, y con Historia de dos ciudades he vivido una de las mayores experiencias literarias de mi vida. Una obra completa donde muestra lo mejor y lo peor del ser humano y el final de la obra lo considero una auténtica obra maestra. Para mi, sin ninguna duda, el final de Historia de dos ciudades es el mejor que he leído nunca. Un 9 de junio Charles Dickens murió y en este 9 de junio os quiero acercar al escritor con siete curiosidades sobre él.

  1. Quien ha leído las novelas de Charles Dickens se habrá dado cuenta que la situación personal que viven sus personajes es muy desfavorable. O bien están afectados por una situación política o por el contrario por una grave situación económica. Seguramente esto es fruto de su propia experiencia personal. La infancia de Charles Dickens fue muy dura, su familia era de clase media pero no tenían dinero, la comida no abundaba y no tenían asegurado las tres comidas diarias. Esto se debe a que su padre se endeudó a más no poder debido a su afición al juego. Solía salir a apostar por las noches y rara era la ocasión en la que no volvía a casa con una deuda. La situación se volvió tan insoportable que tuvieron que empeñar todas sus pertenencias y aun así no pudieron pagar todas las deudas, lo que llevó a prisión a su padre. A causa de esta triste situación, Charles Dickens no pudo asistir a la escuela hasta que tuvo nueve años.
  2. Cuando contaba con doce años de edad, para poder ayudar a su familia económicamente, tuvo que trabajar en una empresa llamada Warrens Boot-blaking Factory, una fábrica que producía betunes. Tras un periodo de vacas flacas, la familia pudo recuperar su economía, pero ello no fue motivo suficiente para que Dickens dejase de trabajar, hecho que jamás olvidaría el escritor.
  3. Como todo genio parte de su educación se la buscó el mismo. Desde joven fue un gran admirador de los clásicos de la literatura y entre sus escritores favoritos tenía a William Shakespeare, Henry Fielding, Tobias Smollet y Miguel de Cervantes. En ellos Dickens encontró un refugio en donde poder aislarse de la sociedad y entrar en un mundo lleno de aventuras e historias.
  4. Sus orígenes fueron humildes y el sufrimiento que padeció hizo que en él se desarrollase una gran empatía por aquellos sectores de la población más desfavorecidos. Toda su vida la dedico a defender los derechos humanos. Su declaró en contra de la pena de muerte, denunció las condiciones de vida de los más desfavorecidos de la sociedad, rechazó rotundamente la esclavitud en Estados Unidos, incluso llegó a fundar un hogar para mujeres marginadas. Por aquel entonces las mujeres contaban con muy pocos derechos por lo que abrirse un hueco en una sociedad patriarcal fue duro. Si se encontraban solas como cabeza de familia, debido a su condición no podía optar a un empleo formal para poder mantener a sus seres queridos por lo que muchas se vieron arrastradas a prostituirse para ganarse el pan. Charles Dickens no se mantuvo indiferente ante aquellas mujeres así que fundó un hogar llamado Urania House, una casa para que las mujeres pudiesen aprender a leer y escribir para así poder optar a un mejor empleo.
  5. El 9 de junio del año 1865, durante su regreso de Francia, el tren en el que viaja Dickens sufrió un accidente conocido como «El choque ferroviario de Staplehurst». Los siete primeros vagones del tren se precipitaron por un puente que estaba en reparaciones. El único vagón de primera clase que no acabó precipitándose al vació fue el octavo, en donde viaja el escritor. Durante el accidente el escritor se volcó en ayudar a los heridos y a los que estaban llamando a las puertas de la muerte. Este hecho le marco mucho durante toda su vida y de él nacería una historia corta sobre fantasmas llamada «El guardavía», obra en la que el protagonista tiene la visión de un accidente de tren.
  6. Cuando murió Charles Dickens circuló un epitafio impreso que decía: «fue simpatizante del pobre, del miserable, y del oprimido; y con su muerte, el mundo ha perdido a uno de los más grandes escritores ingleses». Antes de morir el escritor declaró que no quería que se levantase ningún monumento en su honor, pero Estados Unidos e Inglaterra no respetaron sus deseos y en ambos países se alzaron monumentos en su honor. Ya lo dijo un escritor hace tiempo: «Los países que no leen a sus escritores los acaba homenajeando.»
  7. Su mayor deseo era el de ser libre y como todo escritor, podría vivir en una jaula que su mente le haría volar lejos.

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